domingo, 19 de marzo de 2017

Palabras (20170319)


Palabras (20170319)

Muchas palabras se lanzan al viento
otras tantas se pierden en la nada
mientras otras no son escuchadas.

¿Es acaso un ejercicio imbécil?
yo creo que es terquedad y convicción, replicó
pero es que he de escupir el sentimiento y mi pasión
“ven a mi regazo” contestó.

El silencio calla las palabras
surge la pasión y el carnal deseo...
pero luego vuelve a quedar la nada.

Escucha mis palabras de tonta
porque tú eres incapaz de sentir
si no es por la carne, será por callarme
pero la palabra ahí estará.



Jolie Totò Ryzanek Voldan

jueves, 16 de marzo de 2017

El salto (cuento) (20170316)



El salto  (cuento)       (20170316)


Aquellos dos compadres lo eran porque uno había sido “hijo de crianza” de la mamá de uno de ellos y crecieron como hermanos sin serlo, consanguíneamente hablando.

Conforme pasó el tiempo y crecieron, el hijo de crianza solicitó al “hijo legítimo” que bautizara a uno de sus hijos, ya que era la única manera que él podía sentirse unido al primero por algún lazo familiar que fomentara de alguna manera, la hermandad entre ellos, lo cual ocurrió.

Cierto día, el compadre con mayor solvencia económica fue a casa del otro compadre, para proponerle que entre ambos compraran una finca rural que estaba dividida por un camino real, y que una fracción menor de ella quedaba de un lado del camino y que por ella pasaba el río, mientras que la parte mayor no tenía acceso a río alguno y él quería ser ganadero para tener algo seguro para su vejez…

El compadre pobre pensó también que ya pronto llegaría el tiempo de jubilarse de su empleo estatal y no había previsto nada diferente a algunos ahorros para su vejez, y se entusiasmó con la idea de poder iniciar una pequeña granja, por lo que empezaron a hacer planes para la adquisición de la finca entre ambos compadres, con la salvedad que el más pudiente ocuparía la parte grande de la finca, a cambio que el compadre menos favorecido le diera agua del río para su ganado mediante una bomba que instalarían en la propiedad pequeña y que la derivación de la tubería que surtiría del vital líquido a la propiedad pequeña, sería financiada por el compadre menos favorecido.

Hechos todos los arreglos del caso, procedieron a la compra de la finca y cada cual se dedicó a lo propio, solo que el astuto compadre pobre se hizo amigo del ingeniero que llegó para hacer el trazo de la tubería, para que el ramaje pasara lo más cercano posible de donde él planeaba construir su casa patronal, para evitar el pago de una larga conexión de agua, lo cual ocurrió.

Los años pasaron y cada compadre fue prosperando en su finca, uno con un hato de reses cada vez más numeroso, y una gran cuadrilla de vaqueros y sus monturas para el cuido de las reses. El otro, con sus cerdos, gallinas, un pequeño sembradillo de naranjales y unos cuantos caballitos para ir al pueblo con la familia cuando fuera necesario.

Cierto día el compadre acomodado dispuso comprar un garañón para mejorar la raza de caballos de su cuadrilla, y lograr una buena montura para sí mismo, además de hacer negocio en la región con los saltos de yeguas que hiciera el garañón.

Así que cuando recién lo llevaron a su finca, mandó a llamar a su compadre, para mostrar su adquisición y de paso, que el garañón saltara a la yegua del compadre por un precio simbólico, en señal de amistad y hermandad.

Llegó el compadre menos favorecido montando la yegua de media sangre que tenía y que casualmente estaba en celo, la desensillaron y la metieron a un pequeño corral a la par de la inmensa casa patronal del compadre pudiente, para que pudieran ver la monta de la yegua por aquel hermoso alazán inglés pura sangre recién llegado.

Los mozos cumplieron las órdenes del patrón, mientras que el garañón al ventear (provincialismo campesino que significa oler en el viento), empezó a patear la jaula de madera que lo contenía y a relinchar casi enloquecido, mientras que la yegua del compadre pobre, que nunca había sido saltada, se tornó sumamente nerviosa e inquieta dentro del pequeño corral preparado para el narcisista espectáculo por el compadre rico, y buscaba afanosa la manera de escapar de aquel reducto…

Los mozos, acarrearon la jaula del garañón a la puerta del corral y, conforme la acercaban, la yegua se ponía peor por las coces del garañón contra la jaula y sus relinchos.

La jaula empezó a ceder a las coces de la bestia y la yegua buscaba ya desesperada la manera de huir de su encierro y, al momento que el garañón destrozó su jaula, la yegua tomó impulso y saltó hacia fuera del corral emprendiendo una frenética huida, mientras el garañón iba en su persecución por aquel inmenso potrero colindante.

Emocionado el compadre rico ordenó a sus mozos que le dieran dos monturas, una para él y otra para el compadre, “porque esto no se lo perderían por nada del mundo”. Ambos emocionados montaron y salieron al galope detrás de los dos primeros animales, y llegaron al momento en que el brilloso alazán había arrinconado a la yegua en un vértice del potrero y luego de un par de mordiscos para someterla la montó.

Los compadres dieron entonces la vuelta a sus monturas para volver, mientras comentaban entre sí todo tipo de visiones de aquella pequeña aventura vivida, el compadre pudiente presumía de la vitalidad de su garañón de sangre pura y pedigrí, y el compadre menos favorecido comentaba de la belleza de aquella montura.

Embobados en su charla iban rumbo a la casa, cuando el garañón venteó una nueva yegua en brama (época de celo) y fue al galope guiado por su instinto de macho en pos de ella para montarla también…

Los compadres se percataron de la acción del animal demasiado tarde, pues de un salto aquel garañón montó a la yegua que montaba su dueño, cayendo con todo su peso sobre él, mientras la mansa yegua se dejaba montar por aquel hermoso animal…

Mientras, el otro compadre solo atinó a bajarse de su montura y correr por sus propios medios a encerrarse en la casa patronal. Los vaqueros ya experimentados en esas lides, con reatas (lazos hechos de cuero) capturaron al bruto entre varios hasta inmovilizarlo y las mujeres corrieron a socorrer a su patrón, quien yacía sobre el pasto de aquel potrero, y solo alcanzó a decir: “que el compadre pague el salto a la comadre”, y expiró.

Jolie Totò Ryzanek Voldan.

martes, 14 de marzo de 2017

Búsqueda (20170314)


Búsqueda (20170314)
Deseo conocer a alguien que me desee conocer...
Alguien con quien conversar y beber café mientras pasa el tiempo
busco a alguien cuya prioridad no sea el sexo, aunque lo haya después.

Busco a alguien que toque mi alma y me deje acercarme a la suya.
Busco quizá a alguien que no existe y yo sé que sí.
Quiero querer a alguien que me quiera.

Espero a alguien que me dé un por qué vivir
deseo una esperanza y un impulso para vivir más
estoy vieja y cansada, mas no conozco el verdadero amor...

Jolie Totò Ryzanek Voldan

domingo, 12 de marzo de 2017

Luz (20170311)



Luz    (20170311)

Porque este camino de luz nos ilumine como pueblo para hacer lo debido.

Para que estas barbaries no se repitan con nadie en parte alguna del mundo.

Para que este triste ejemplo que nos ha puesto en ojos del mundo presione a la búsqueda de justicia por todos en todo el mundo.


Para que esta luz lleve nuestro grito de lucha a todas partes y nos aglutinemos en contra de este sistema que nos sigue matando.


Porque en Guatemala, nacer mujer es una causal de discriminación, opresión y muerte.


Porque ya estamos completamente hartas de vivir en una sociedad ordenada patriarcal, dicotómica hembra y macho, y no laica.


Jolie Totò Ryzanek Voldan.







jueves, 9 de marzo de 2017

Apremio (20170309)


Apremio     (20170309)

"En Guatemala no hay un solo día que transcurra en paz y armonía... ¡Es urgente refundar el Estado!”

Jolie Totò Ryzanek Voldan

lunes, 6 de marzo de 2017

Pensamiento (20170305)


"La mujer que no vence sus miedos está condenándose a vivir encerrada por ellos.".

Jolie Totò Ryzanek Voldan

Feminismo y trans (20170301)


Feminismo y trans      (20170301)

Jolie Totò Ryzanek Voldan.

Muchas personas encuentran contradictorio que las personas no heterosexuales hagan causa común con las feministas, tal el caso de algunos gais y las personas trans, entre quienes se incluye a seres transgénero, transexuales y travestidos (impropiamente llamados “travestis”), puesto que para ellos (quienes enfrentan tal contradicción), somos simplemente homosexuales que nacimos con un sexo biológico que no aceptamos, y nos comportamos y vivimos como que fuésemos biológicamente del otro sexo.

Tal es el caso específico de las personas transgénero femeninas, quienes aparte de lo ya descrito, también pensamos, sentimos y reaccionamos como mujeres, sin que biológicamente lo seamos en el estricto (y heteronormativo) concepto aceptado en ámbitos médicos.

Esta circunstancia agrava la situación, puesto que inicialmente provoca una reacción de rechazo en el hogar mismo y tiene su origen en el desconocimiento de nuestra problemática por las personas que nos atienden, y seguidamente en la no aceptación de una situación que simplistamente califican y categorizan como “anormal”, cuando realmente no es así.

Este conflicto de ignorancia y falta de información se traslada (antes o después) a los ámbitos legales con consecuencias nefastas para todas las afectadas, al colmo que al estar inmersos dentro de un esquema heteronormado y patriarcal, se llegue a “desaparecernos jurídicamente”, con lo que todos los derechos legales son conculcados.

La mayoría de las veces, somos tratadas de acuerdo al capricho de nuestros juzgadores, quienes a falta de mejores argumentos, se ciñen a lo que dicen nuestros documentos legales y consecuentemente, somos doblemente victimizadas, merced del capricho (por ignorancia) de quienes están, contradictoriamente, para “velar por el bien común” de la ciudadanía.

De igual manera podríamos analizar los otros ámbitos del vivir humano en la sociedades patriarcalmente reguladas, mas no es el caso ni el objetivo de este escrito, por lo que nos enfocaremos en la necesidad de romper este esquema tan disfuncional de nuestras sociedades contemporáneas, porque es la única manera de lograr el doble objetivo de justicia e igualdad para las mujeres biológicas, y la aceptación social de las personas sexualmente diversas, específicamente, las personas trans.

Ante tan somero análisis (hecho así por razones de espacio), podemos afirmar sin temor a equivocarnos que no es que las personas trans necesitemos del feminismo, como tampoco el feminismo necesita de nosotras, sino que, tanto las mujeres biológicas como las personas trans necesitan un trato igualitario, en todos los ámbitos sociales.


Tal articulación no ha sido una acción de alguna de las partes para dar cabida a la otra, sino antes bien, ha sido el surgimiento de una comunidad de intereses ante la necesidad mutua de ser escuchadas, una necesidad de construir una sociedad no patriarcal ni heteronormada en favor de los hombres que excluye todo aquello que no lo sea.